viernes, 23 de junio de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO


ACTIVIDADES DEL CENTRO DE ESTUDIOS CARIBEÑOS UDO-SUCRE

EN EL 501 ANIVERSARIO DE LA CIUDAD DE CUMANÁ

Conversatorio: 

 "Orígenes del Gentilicio Cumanés"
(continuación)

Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero
V Cohorte del Doctorado en Educación de la Universidad de Oriente
Diseño y montaje: Marlene Soto

  
  1. Siglo XX

La gran inmigración en la época de Gómez

Emigración Canaria a Venezuela
Imagen tomada de: http://www.eltambor.es/2016/05/
la-emigracion-canaria-a-venezuela-los-barcos-fantasma/
Los grupos más grandes que ingresaron en el país durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, estaban constituidos por italianos, libaneses, alemanes, españoles, franceses, sirios, armenios, croatas y afro-caribeños. La entrada de ciudadanos italianos fue el contingente más importante.

Durante este período se dio un exagerado cambio de apellidos de origen no español, por apellidos españoles o españolizados, procedimiento que se llevó al extremo, y llegó a realizarse en las aduanas y registros civiles. En 1926 había 3.026.878 habitantes.

En 1936, la población criolla antigua era escasa, en general, la población predominante era extranjera y sus descendientes nacidos en el país, que constituían la población venezolana. La población venezolana en general, había crecido poco, había muchas enfermedades crónicas, desnutrición y analfabetismo. Sólo aumentaba con la llegada de nuevos inmigrantes.

General Eleazar López Contreras,
 Presidente de Venezuela 1935-1941
Imagen tomada de: http://patrimoniodevargas.blogspot.com
/2013/08/el-ss-caribia-y-el-ss-konigstein-las.html
Entre 1936 y 1941 el Presidente de Venezuela, Eleazar López Contreras promovió la inmigración europea, para modernizar el país; pero fue bloqueada la inmigración que venía de las Antillas británicas y francesas.

En ese año de 1936, había 3.364.347 habitantes.

La gran inmigración

Entre 1908 y 1935, absolutamente, no se llevó un control de la inmigración en el país.

No se conoce el número real de ingresos, aunque es bien sabido, que en este período, hubo una de las más grandes entradas de extranjeros en toda la historia del país, debido a la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra en Europa y la Guerra Civil Española. Los desplazados de las guerras de independencia de las islas británicas y francesas encontraron refugio en las costas de Sucre, Delta Amacuro y Bolívar.

En 1920, había 2.411.952 habitantes.

Españoles e italianos

Familia inmigrante italiana
Imagen tomada de: http://www.csivpuertocabello.com.ve/
2016/05/10/los-italianos-en-venezuela/
Entre 1941 y 1961, entraron al país, alrededor de 850.000 extranjeros. La mayor parte de ellos, eran españoles (de las Canarias y Galicia) e italianos (especialmente de Bari, Salerno, Nápoles, Sicilia, L’Aquila, el Lacio, la Emilia-Romaña y el Véneto). También ingresaron grandes grupos de norteamericanos, colombianos y portugueses. La mayor parte de ellos entraron al país sin visa o sólo con la visa de transeúnte, y se quedaron permanentemente en el país. En 1941, había 3.850.771 habitantes, excluyendo a los indígenas, que no contaban para el Censo. 

 Afro-antillanos

A partir de 1942, por Güiria y los pequeños puertos de las costas de Sucre, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro y Miranda, entraron ilegalmente al país muchos inmigrantes afro-antillanos, procedentes especialmente de Trinidad, Guadalupe, Dominica, Martinica, Santa Lucía y Granada, que se asentaron en esas costas; un buen número de ellos, cambiaron sus apellidos por apellidos españoles, haciéndose pasar por naturales, aprovechando la poca eficacia de los registros civiles de esos lugares.
                                              
El Marco Polo, embarcación de inmigrantes
proveniente de Génova, Italia en el año 1952
en el marco del Plan Nacional de Inmigración.
Imagen tomada de: http://unexiliosinretorno.blogspot.com
/2014/01/para-aquellos-europeos-o-sus-familiares.html
En 1945 entraron legalmente 7.218 extranjeros, la mayoría eran Italianos, españoles, sirios y libaneses.
Desde las Antillas llegó especialmente a Paria, un número indeterminado de inmigrantes hindúes, provenientes de las colonias inglesas del Caribe. Sólo en el año 1947, ingresaron legalmente 20.000 inmigrantes, la mayor parte, también eran Italianos, españoles, sirios, armenios y libaneses. Un gran número de inmigrantes ingresaron ilegalmente al país por: Carúpano, Puerto Santo, Río Caribe, San Juan de Unare, Irapa y Güiria.

El gentilicio actual
Entre 1948 y 1961, 614.425 extranjeros recibieron Cédula de Identidad. Pero los indocumentados y sus hijos aún niños, según los moderados, eran más de 200.000 personas.

A partir de 1950, debido a la gran cantidad de inmigrantes entrados en el país y las nuevas familias que surgieron de la unión de éstos con los naturales, que a su vez eran producto de las inmigraciones del siglo XIX y principios del siglo XX, Venezuela experimentó evidentemente, un desmedido crecimiento demográfico.

En 1950, había 5.034.838 habitantes.

Los emigrantes contemporáneos

Placa conmemorativa con los nombres de inmigrantes
 italianos fundadores de Araira (Estado Miranda).
Imagen tomada de: https://es.wikipedia.org/
wiki/Inmigraci%C3%B3n_italiana_en_Venezuela
La política de Puertas Abiertas se terminó en julio de 1958. En 1961, había 526.188 extranjeros regulares y sólo 64.604 se encontraban naturalizados y se desconocía el número de indocumentados. De 1962 a 1970, entraron solamente 13.000 extranjeros. A partir de 1970, sólo una pequeña parte de la inmigración fue controlada por el Gobierno y la mayoría ingresó sin visa. En 1961, había 7.523.999 habitantes.


  1. De 1980 en adelante: 
Xenofobia norteamericana

En 1974, había 10.721.522 habitantes. Hacia 1974, 308.090 extranjeros, lograron la nacionalización. En 1978 había en todo el país, entre 2.000.000 y 5.000.000 de indocumentados. Señaló el Doctor Castro que en esos años se implantó una corriente xenofóbica, importada del norte, que ponía como “chivo expiatorio” de todos los problemas del país, a los extranjeros y se implantó el mito norteamericano-inglés de leyenda negra anglosajona, de una “supuesta cultura criolla” que era equivalente única y exclusivamente a la suma del español con el negro y con el indio, excluyendo otras raíces de tipo étnico-culturales, especialmente asiáticas en la conformación de una identidad étnico-cultural del venezolano.

Naturalizaciones

Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
El Censo de 1981 arrojó la cifra de 1.074.629 extranjeros, en una población de 14.516.735 habitantes, que eran el resultado de un atípico mestizaje multicultural.

En ese año, se naturalizaron 500.000 Colombianos, 130.000 Españoles, 90.000 Portugueses y 70.000 Italianos, sin contar a los Chilenos, Argentinos, Ecuatorianos, Peruanos, Chinos, y otros, residentes en el país.

Emigración de los emigrantes

Otro aspecto tomado en cuenta por el Doctor Castro fue el proceso inverso de la inmigración. En el año 1986, alrededor de 170.000 emigrantes dejaron el país. Debido a los problemas económicos de los años noventa en Venezuela, muchos extranjeros regresaron a sus países de origen, con las familias que conformaron en este país, logrando numerosas colonias venezolanas, especialmente en Italia, España y Portugal.

Actualmente el número de emigrantes se ha incrementado y muchos venezolanos regresan a los países de donde salieron sus tatarabuelos, bisabuelos, abuelos y padres. Hoy, el venezolano que recibió y acogió al extranjero, y que es producto de un inusitado mestizaje, ha comenzado a convertirse en emigrante. Muchos venezolanos se dirigen a los Estados Unidos, Europa y otros puntos, buscando una vida mejor, como lo hicieron sus antepasados cuando vinieron a Venezuela. Mucha gente de Cumaná ha emigrado a los países de origen familiar.

La Genética del Venezolano

Genética Humana
Imagen tomada de: http://cea.ivic.gob.ve/?
accion=geneticahweb
El Presbítero Alexander Castro también se refirió al interesante estudio de la Doctora Dinorah Castro de Guerra, quien es una antropóloga especializada en estos temas y sus estudios de cuarto nivel son en Genética Humana y por ello ha trabajado durante muchos años caracterizando genéticamente las poblaciones de Venezuela. En un principio profundizó en el origen africano de aquellos descendientes de los antiguos esclavos. Posteriormente estuvo indagando, con excelentes resultados, en poblaciones de origen europeo y más recientemente ha estado en contacto con nuestros indígenas. La Doctora posee un amplio espectro sobre la materia, e intenta determinar el origen genético de muchas de nuestras poblaciones en Europa, Asia y en África.
Dra. Dinorah Castro
Imagen tomada de: http://www.solfagem.org/

Entre los resultados de las investigaciones de la Doctora Castro, ha revelado que hay un predominio de carga genética europea. El estudio demuestra que la mayoría de los genes europeos que portan los venezolanos vienen por línea paterna, es decir, que a través de los hombres se ha generado esta información genética.

No obstante, los genes son de origen múltiple, no sólo europeos, sino también hay mucha carga asiática del Medio Oriente y de la India. La Doctora Castro también estima que lo que se ha conservado de indígena, africano o hindú, especialmente en rasgos y pigmentación, se mantiene principalmente por medio de la línea materna.

Para finalizar su exposición, el Doctor Castro señaló que muchos mitos y leyendas sobre nuestra idiosincrasia como venezolanos no son ciertos, como lo ha demostrado el estudio genético realizado por la Doctora Dinorah Castro.Por consiguiente, se puede concluir que: los venezolanos no somos solamente la mezcla de españoles, negros e indios, hay mucho más.

PARTICIPACIÓN DEL PÚBLICO

Como de costumbre, esta actividad se complementó con la participación del público. El Doctor Alexander Castro hizo aclaratorias sobre aspectos culturales relacionados con la presencia de inmigrantes en Venezuela:

Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
  • En el año de 1831, el Estado Venezolano de entonces propició la venida de ciudadanos de las Islas Canarias porque había muchos extranjeros que no hablaban el idioma español “y se perdía el idioma español”. Las influencias de las variantes idiomáticas de España se dejaron sentir en el habla de los venezolanos. El caraqueño hablaba como los canarios; el cumanés hablaba como los sevillanos. Se heredó de Andalucía el uso de la inversión de los fonemas r-l. Por ejemplo: Turantar-Turantal.

De la influencia lingüística de los italianos, cambia la fonética original:
                           Moccima-Mochima
                                      Guiria-Güiria
                                      Guaiquerí-Caigüire

Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
  • Señaló el investigador que la fonética de Marigüitar tiene influencias de la fonética italiana. El estilo italiano ha sido muy relevante en Venezuela. Nuestra naturaleza portuaria se presta a la diversidad y a la multiculturalidad.

  • Cuando llegó Humboltd a Venezuela, muchos cumaneses hablaban francés. Esto facilitó a Humboltd la comunicación con las personas.

  • Otro aspecto se relaciona con la música en tierras sucrenses. Los ciudadanos de origen español tocaban tambor porque sus antepasados protegieron el uso del tambor y de las guitarras.

  • Los ciudadanos de origen africano bailaban danzas rituales. Recuperaron el SON del tambor al contacto con los afrohispanos. En la era industrial recuperaron el SON con tambores metálicos. En las islas anglosajonas estaba prohibido el uso del tambor.
   
Frutas criollas y frutas migrantes
Imagen tomada de:https://es.pinterest.com/explore/frutas-tropicales/
 Como detalle curioso de la exposición, el Presbítero Alexander Castro finalizó su disertación refiriéndose también a otros “Inmigrantes”: las especies vegetales y animales que hoy consideramos como propias, pero que en realidad proceden de otras latitudes y que se aclimataron muy bien en Venezuela.

jueves, 4 de mayo de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO

EN EL DÉCIMO ANIVERSARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS CARIBEÑOS:
VII COLOQUIO SOBRE CULTURA CARIBEÑA:
“SUCRE Y SUS PENÍNSULAS: IMAGINARIOS CARIBEÑOS DE LA SAL Y EL CACAO”

Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero
V Cohorte del Doctorado en Educación de la Universidad de Oriente
Diseño y montaje: Marlene Soto

Afiche del Evento
El Centro de Estudios Caribeños de la Universidad de Oriente, Núcleo de Sucre cumplió diez años de labores ininterrumpidas y ha realizado actividades de investigación, asistencia a congresos, conversatorios y coloquios. Los días 07 y 08 de julio del 2016 se llevó a cabo el VII Coloquio sobre Cultura Caribeña, dedicado a nuestro Estado con el título: “Sucre y sus penínsulas: Imaginarios caribeños de la Sal y el Cacao”.

El inicio del VII Coloquio contó con la presencia del Doctor José Sánchez, Coordinador de la Comisión Central de Curricula; y el Magíster Oliden Lizardi, Director de la Escuela de Humanidades y Educación, quienes llevaron a cabo la Instalación de este Coloquio, recordando a todos los presentes que el Centro de Estudios Caribeños ha cumplido ya diez años de labores llevando la visión trandisciplinaria a las diferentes temáticas de los coloquios.

En esta oportunidad se ha escogido al Estado Sucre y sus penínsulas como ejes de reflexión en torno a las dinámicas económicas y socioculturales presentes en el Estado Sucre.

Instalación del Evento, Prensa UDO Sucre 
Alfremary Marval Ortiz/ Fotos: Erwig Delgado.
El Dr. José Sánchez enfatizó que este tipo de eventos “mantiene viva a la Universidad” y contribuye a “configurar la historia”, (como diría Paul Ricoeur) del Estado Sucre.

Por su parte, el Magister Oliden Lizardi celebró la presencia del Dr. Andrés Salazar por su gran profesionalismo y calidad humana. Además, se une al “esfuerzo conjunto” que realiza el Centro de Estudios Caribeños con la Escuela de Humanidades y Educación para propulsar con este tipo de actividades la integración, el encuentro y diálogo de saberes que contribuyen a ampliar nuestro conocimiento sobre las penínsulas del Estado Sucre.
Instalación del Evento, Prensa UDO Sucre 
 Alfremary Marval Ortiz/ Fotos: Erwig Delgado.

La semblanza biográfica y profesional del Dr. Andrés Salazar y la conducción de esta jornada estuvo a cargo de la Dra. Norys Alfonzo, Coordinadora del Grupo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños.


Las actividades se realizaron de la siguiente manera:
Jueves 07 de julio de 2016
JORNADA DE LA MAÑANA

  1. Conferencia Inaugural: “Sal y Vida: simbiosis para tejer encuentros con lo vivido en la Península de Araya”.
Ponente: Dr. Andrés Salazar, UDO Nueva Esparta

El Dr. Andrés Salazar señaló que su investigación surgió a raíz de una experiencia personal desde su temprana infancia: haber participado en la película Araya, de la cineasta Margot Benacerraf. Sus padres y hermanos son los protagonistas en la sección de la película dedicada a la explotación de la sal. La película está narrada por el dramaturgo y actor José Ignacio Cabrujas. Se enfoca en tres actividades económicas esenciales en la península de Araya: la explotación de la sal, la pesca y la producción de cerámica en Manicuare.
Dr. Andrés Salazar.
Prensa UDO Sucre  / Alfremary Marval Ortiz/ 
Fotos: Erwig Delgado.
Para sus investigaciones ha utilizado como metodología las “Historias de Vida”. Sus trabajos son todos sobre Araya y se constituyen en “Tesis ontológica” por las evocaciones y recuerdos familiares, registrados en la tesis doctoral “Perspectivas y reflexiones educativas para la construcción socio-histórica del currículo familiar”.

El Dr. Salazar culminó su investigación Araya: más allá de la sal: comprensión socio histórica de las manifestaciones populares en los pueblos de la península: Municipio Cruz Salmerón Acosta, en la que recoge elementos históricos, sociales y culturales de todos y cada uno de los pueblos que conforman la península de Araya.

La exposición se basó en el texto de su autoría: Sal y vida: simbiosis para tejer encuentros con lo vivido, en el que se refiere a la presencia de la sal en la historia, como un importante rubro económico en la antigüedad. De hecho, la palabra SALARIO, viene de la explotación de la Sal. De ahí se deriva la palabra ASALARIADO. No se usaban las monedas; se pagaba con sal. Además, comentó que “la sal era aquello por lo que se desvivía”. Las antiguas civilizaciones conocieron la sal: los Chinos, el Imperio Romano, los Mayas. Estos la comercializaron empleándola como moneda. Durante la Edad Media se utilizó como recurso de desarrollo en Europa. Fueron famosas las salinas de Bourgneuf, cerca de la Rochellle (Francia) y las de Lunenburg y Salzburg (Alemania).

Mujer transportando una cesta en 
la cabeza llena de arenques en salazón.
Imagen tomada de: https://es.wikipedia.org/wiki/
En el siglo XVI se desarrolló la industria de salazones en diferentes lugares de Europa que absorbía buena parte de la producción de sal a medida que se incrementaba la producción y consumo de pescados y permitía condimentar y preservar los alimentos.

El profesor Salazar indicó que el uso y consumo de la sal se popularizó y produjo un fuerte intercambio comercial durante la Conquista de América. Los colonos “convirtieron a las salinas del continente en objetivos fundamentales de su dominio”, a tal punto que en algún momento llegó a ser más cotizada que el propio oro.

Venezuela también formó parte de esta historia de las salinas, a partir del siglo XVI, en 1499 cuando comenzó a explotarse la sal en Araya. Prontamente alcanzó fama porque se constituyó en un mercado seguro para los piratas holandeses, franceses e italianos, debido a la falta de defensas que había en toda la costa oriental de Venezuela y, por otra parte, porque la sal de Araya tenía una dureza como de piedra que resistía el calor y la humedad de la larga travesía del Atlántico.

El investigador Salazar señaló que en Araya “se acercaron piratas y corsarios, mercaderes de esclavos, traficantes de perlas, ladrones de sal e hicieron de este pueblo y sus alrededores el centro de piratería del Caribe”. Por esta razón se construyó la “Real Fortaleza de Santiago de Arroyo de Araya”, “El Castillo de Araya”, en la voz popular, considerado la segunda fortaleza más importante de las Indias Occidentales.

RECUENTO HISTÓRICO DE LAS SALINAS DE ARAYA

Otro aspecto señalado por el Dr. Andrés Salazar se relaciona con la historia de la Salinas de Araya.
La etnia Guaiquerí ya estaba establecida cuando llegaron los españoles en 1499. Vivían de la pesca y de la caza. El lugar se conocía como HARAIA, que en lengua warao significa “tierra que sobresale”. En el transcurso del tiempo su fonética cambió a la palabra ARAYA.
En 1499 arribaron a la península los españoles Cristóbal Guerra y Pedro Alonso Niño, en el tercer viaje de Cristóbal Colón. Vieron una laguna de sal muy grande y le dieron el nombre  de “la gran Salina”. Se decía que Araya era un pueblo de “almas extraviadas”. Le comunicaron al rey de España este hallazgo. A partir de ese momento comenzó la explotación de las Salinas de Araya por 42 años.
En 1542 comenzó la explotación extranjera de las Salinas de Araya con la irrupción de los holandeses, que se apoderaron de ella. Posterior a esta fecha, las Salinas de Araya fueron objeto de constantes ataques de piratas, corsarios y filibusteros de origen holandés, francés e inglés. Hubo un encuentro naval entre españoles y holandeses. De esta manera, España reconquistó “sus” derechos sobre Araya. Pero los piratas continuaron su asedio.
Imagen tomada del:
Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano

 2004-2006
El Rey Felipe III de España ordenó la construcción del Castillo en 1604, para repeler la acción de la piratería. En 1622 se construyó el Castillo de Araya, “La Gran Fortaleza Real, Fuerza de Santiago de Arroyo de Araya”. Santiago, por el Santo patrón de España; Arroyo, por el gobernador de Cumaná, Don Diego de Arroyo y Daza; Araya, por el lugar donde se construyó. El mantenimiento de esta Fortaleza resultó con el tiempo de un alto costo. Un siglo después, en el siglo XVIII, el 6 de enero de 1762, por Real Orden se decidió demolerlo o desmantelarlo. Se procedió a colocarle explosivos, por lo que hoy, en el siglo XXI puede observarse sus muros resquebrajados y sus galerías subterráneas hundidas.

EXPLOTACIÓN DE LA SAL POR HABITANTES DE COCHE Y ARAYA

 Imagen tomada de:
Otro aspecto de la historia de Araya es su relación con las islas vecinas, particularmente con la Isla de Coche.
El Dr. Andrés Salazar indicó que los españoles se fueron de Araya en 1762. Por mucho tiempo la zona de las salinas se convirtió en un lugar de tránsito de los habitantes de los pueblos de Manicuare, Araya, El Rincón, Punta de Araya y de los visitantes de la isla de Coche.
Las personas de las diferentes zonas de la península construyeron caminos y carreteras -muy accidentadas-que conducían hacia Araya y las Salinas, por el deseo de trabajar en la sal. Arayeros y cocheros trabajaron sobre los escombros dejados por los españoles y asumieron el trabajo de las cortaduras de la sal, de manera artesanal y primitiva.

Imagen tomada de:
http://scalisto.blogspot.com/2011/06/
margot-benacerraf-araya-1959.html
La extracción de la sal se realizaba en varias etapas:
a)     Inicio de la Actividad: Al caer la noche los hombres iban con sus “chalanas” o “alijos” al corte en las aguas calientes de las salinas. Usaban botas de cuero o alpargatas para evitar las cortaduras que les producía la sal.
b)     Corte de la sal: Para cortar la sal se utilizaba picos y barrenas con las que rompían los bloques o tejos de sal, que luego eran sacados del fondo de la laguna con las manos.
c)      Transporte de la sal: Una vez que llenaban las embarcaciones, uno o dos hombres conducían la flota hasta los muelles lavaderos.
d)     Uso de la “macana”: En el muelle otros trabajadores esperaban la chalana para descargar la sal y macanarla, es decir, desgranar la sal con una macana, utensilio hecho con un palo corto y un hierro en la punta. Ahí le tiraban baldes de agua para lavar la sal, dejando que se escurriera el mineral.
e)     Transporte de la sal: en maras y en carretillas hasta los pillotes para ser trabajada por los barreteros.

Se puede hablar, en consecuencia, del desarrollo de diferentes áreas de especialización en el trabajo de la sal  de manera rudimentaria:

Imagen tomada de:
http://shangols.canalblog.com/archives/

2011/06/15/21404612.html
  1. Barreteros: Cortaban la sal endurecida en los pillotes. Cuando la sal era desprendida del pillote rodaba cuesta abajo. Otros hombres gritaban a viva voz: “Vista abajo…vista abajo”. Era una actividad muy dura y esclavizante. El jornalero debía colocarse en la cabeza la mara, un saco o bolsa  con capacidad para 64 kilos de sal. Sólo se le pagaba a cada jornalero un real por cada mara.
  2. Empacadoras: Cuando la sal estaba esparcida por el suelo entraba en juego el trabajo de la mujer. Eran ellas quienes empacaban la sal en sacos. De allí su nombre: empacadoras.
  3. Actividad de pesar los sacos, coserlos y colocarlos en arrume.
  4. Actividad de montar los pesados sacos en un camión para transportarlos al muelle donde los esperaban los estibadores.
  5. Estibadores: eran las personas que colocaban los sacos de sal en las bodegas de la embarcación. Al finalizar esta tarea, la bodega del barco era cubierta con una lona, y luego la nave emprendía su recorrido por los mares del mundo hacia sitios lejanos.

LA CINEASTA MARGOT BENACERRAF EN ARAYA


Cineasta: Margot Benacerraf
Imagen tomada de: 
Como se dijo anteriormente, la cineasta Margot Benacerraf se involucró directamente con la vida en la península de Araya. Coincidió con ello, en primer lugar, su motivación personal como cineasta en 1956, cuando ella estaba trabajando sobre un tríptico fílmico de tres cuentos venezolanos: uno sobre los llanos, otro sobre los Andes y el tercero sobre el mar. Ya había concluido su trabajo sobre los Andes y los Llanos. No sabía todavía en qué lugar filmaría el “cuento” sobre el mar. En una reunión entre intelectuales y artistas en la casa del escritor Mariano Picón Salas, vio en una revista Elite (muy famosa en su época) la fotografía de “las pirámides de sal de Araya”, lo cual llamó su atención y le preguntó al grupo dónde quedaba Araya. Al día siguiente, Don Mariano Picón Salas propinó la información: “en el Estado Sucre. Hay que ir primero a Cumaná” y Margot Benacerraf se vino al Estado Sucre.
Imagen tomada de la película ARAYA: 
http://filmschoolshorts.tumblr.com/post/
101041339847/araya-1959

En Araya descubrió que existía un decreto presidencial para mecanizar la producción de la sal. La cineasta pudo observar cómo se producía la explotación de la sal de manera rudimentaria y sabía que ese modus vivendi sería suplantado por otro.
Su proyecto cinematográfico coincidió, entonces, con el cambio socio-productivo y cultural que iba a sufrir la Península de Araya. La autora recorrió toda la península y se involucró con la vida cotidiana de sus pobladores. Escogió tres familias pertenecientes a tres pueblos distintos: la familia Salazar, de Araya, a la cual pertenece el Dr. Andrés Salazar; esta familia trabajaba en pleno en las salinas, incluyendo a la madre que era empaquetadora. La familia Ortiz, del pueblo de El Rincón y era una familia de pescadores; y la familia Pereda, de Manicuare, era una familia de ceramistas[1]. A través de ellos se narra la vida de los habitantes de Araya en el momento en que desaparece la “Araya artesanal” para dar paso a la “Araya mecánica”, “(…) que fue invadida de un golpe, provocando un gran conflicto humano”, porque iba a alterar la economía cerrada que practicaban los habitantes de Araya, ya que vivían en función de la pesca y de la sal. Margot Benacerraf declaro: “(…) Era la dignidad del hombre lo que me interesó, filmé esos rostros y esas vidas porque son irreemplazables (…)”.
Imagen tomada de:
http://scalisto.blogspot.com/2011/06/
margot-benacerraf-araya-1959.html
El esfuerzo de Margot Benacerraf no fue en vano. El 13 de mayo de 1959 recibió dos Premios del Famoso Festival Cinematográfico de Cannes: Premio de la Crítica Internacional por la Película Araya y el Premio de la Comisión Superior Técnica.


EVOLUCIÓN DEL COMPLEJO SALINERO

Otro de los aspectos tratados por el Dr. Andrés Salazar se relaciona con la evolución contemporánea de la empresa de la sal. Fue creada en los años 1959-1960. El 14 de febrero de 1969, después de 10 años de mecanización, el Instituto Venezolano de Petroquímica dio origen a la Empresa Nacional de Salinas, C.A. (ENSAL), “con el objeto de explotar y desarrollar, en forma exclusiva, la totalidad de las salinas de todo el país”. ENSAL fue creada con un capital de 7 millones de bolívares.
Imagen tomada del:
Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006
En 1993 este capital había crecido a 615 millones de bolívares, siendo las Salinas de Araya las de mayor producción, con equipos de refinación y molienda; después le seguían la salina de los Olivos en el Estado Zulia; las Chaguaramos en Falcón; la de Coche y Pampatar en el Estado Nueva Esparta y las de Píritu, en Anzoátegui.
1977: en noviembre se transfieren las acciones de ENSAL a la Petroquímica de Venezuela, S.A. -PEQUIVEN-.
1978: (Febrero) Pasa al Fondo de Inversiones de Venezuela.
1984: Actos de corrupción administrativa e improvisación disminuyen la eficiencia de ENSAL.
1995: el 17 de agosto pasó a manos de TECNOSAL.
      ?: Posteriormente tomó el nombre de SACOSAL
2009: se anuncia en la prensa regional que SACOSAL se transformaría en empresa socialista:
Diario Región, el 10 de julio de 2009: “SACOSAL SERÁ UNA EMPRESA DE PRODUCCIÓN SOCIALISTA”.
Diario Sol de Margarita, en su edición del 09 de agosto de 2009: “RESCATADAS LAS SALINAS DE ARAYA COMO EMPRESA SOCIALISTA”.
2014 - 2017: La administración de la Empresa está en manos de PDVSA INDUSTRIAL, S.A.
Para finalizar su exposición, el Dr. Andrés Salazar señaló que después de 517 años de haber sido avistada por los expedicionarios Cristóbal Guerra y Pedro Alonso Niño, hoy día la empresa de la sal en Araya se ve bastante descuidada y abandonada. Es una verdadera reliquia histórica.
Los habitantes de la Península de Araya han sido testigos de esta fluctuación de la Empresa y de su progresivo deterioro. En este sentido, su testimonio es invalorable. Él agradeció la colaboración de mujeres y hombres salineros y pescadores. Son verdaderos testimonios vivientes, que con su experiencia narrativa y sus relatos le han permitido realizar esta investigación.


PARTICIPACIÓN DEL PÚBLICO:

El público asistente también expresó su opinión sobre el tema:

  • El Dr. Andrés Salazar es una persona de gran calidad humana. Se le reconoce su labor docente e investigativa, pero también su condición humana.
  • Muy interesante abordar la investigación a partir de las Historias de Vida como se ha hecho en la presente investigación. Deja entrever cómo Araya es una ciudad histórica con destino turístico.
  • La primera batalla naval que se dio  en América fue ésta, en Araya con más de cien navíos, en la que se enfrentaron los españoles y los piratas holandeses que asediaban permanentemente las Salinas de Araya. A raíz de esto se construyó el Castillo de Araya.
  • Llama la atención la presencia de las personas de la isla de Coche en Araya. El Dr. Andrés Salazar explicó que los “cocheros”, las personas procedentes de la isla, le dieron mucha vida a Araya. Inclusive, su propia familia vino de allá, la familia Salazar Frontado en 1917. La isla de Coche también tenía salina. Los cocheros de esa época enseñaron a los arayeros  a trabajar nuevamente la salina. 
Imagen tomada del:
Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2006
En el año 2017 se cumplirán cien años de la llegada de los cocheros a la península de Araya.  Se espera la realización de un gran encuentro entre pueblos hermanos que han compartido la misma geografía, historia, cultura y modo de vida.




[1] Los primeros veinte minutos de la película corresponden a la familia Salazar y su trabajo en las salinas. Este fragmento fue proyectado al inicio del Coloquio.

CRÓNICA DE LO COTIDIANO

 EN EL DÉCIMO ANIVERSARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS CARIBEÑOS:
VII COLOQUIO SOBRE CULTURA CARIBEÑA:
“SUCRE Y SUS PENÍNSULAS: IMAGINARIOS CARIBEÑOS DE LA SAL Y EL CACAO”
(continuación)


Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero
V Cohorte del Doctorado en Educación de la Universidad de Oriente
Diseño y montaje: Marlene Soto


2. Ponencia: “Una experiencia socio-simbólica-productiva en el contexto caribeño: Araya”.
Ponente: Dra. Isaura Montaño (UPTOS-Sucre)

 La Doctora Isaura Montaño dirige un Grupo de Investigación interdisciplinario de la Universidad Politécnica Territorial del Oeste de Sucre “Clodosbaldo Russián” de Cumaná, integrado por profesores de las áreas de Matemáticas, Física, Biología y Castellano. Desde el año 2012 al 2015 han centrado sus esfuerzos en investigar en la península de Araya la interacción entre la Universidad y la Comunidad en lo que se denomina “Experiencia socio-simbólica y productiva”, que propicia un encuentro entre los elementos humanos, económicos y culturales. Esta investigación valora la parte afectiva de la interacción, la vinculación con una cultura más humana.

Imagen de la Península de Araya tomada del:
Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano
 2004-2006
 Desde el inicio se evaluó las condiciones socioeconómicas en la península, puesto que es evidente que ha sido una comunidad desasistida, en especial la comunidad arayera de “El Rincón”.

 La metodología del Proyecto partió del “método cualitativo”. Hubo que ampliarlo con la incorporación de la vertiente etnográfica, puesto que se detectó desde un principio, en los habitantes de la zona, el olvido de su propia historia. Situación que propició, a su vez, el diseño de estrategias para poder abarcar un mayor número de posibilidades investigativas. Por ello, el estudio interdisciplinario creó varios programas de acción para poder observar mejor las diferentes problemáticas de la región. Se puede mencionar:
- Programa Médico-Asistencial
Imagen tomada de: https://www.facebook.com/
Grupo-Simbiosis-Universidad-Comunidad-
163696160376749
- Programa Socio-Productivo
- Programa Pedagógico
- Programa de Arquitectura Comunal
- Programa Cultural.

Por ejemplo, el Programa Pedagógico llevó a cabo la creación de la Biblioteca Comunal de El Rincón. Así como también se implementó los talleres de lecto-escritura, los cursos de Inglés y de Matemáticas. El Programa de Arquitectura Comunal contó con la colaboración del Arquitecto Manuel Marín.

 Entre los Productos de la Investigación se ha logrado:
*        Elaboración y difusión de videos
*        Biblioteca Comunal
*        Formación Socio-productiva de los pobladores a través de cursos
*        Organización de tres encuentros regionales y nacionales
*        Enlace Institucional del UPTOS con los estudiantes de la Península
*        Creación de la UPTOS en Araya
*    Trabajo con los estudiantes, para insertarse en el sistema de estudios de la UPTOS y becas estudiantiles
*   En la actualidad se está trabajando en el enlace con las comunidades de El Guamache, Guayacán, Merito y El Rincón.

 Hay que destacar también que este Proyecto ha dado cabida a la incorporación de los “Proyectos Comunitarios” del UPTOS que se relacionan con la Investigación y así poder trabajar conjuntamente en las comunidades.

Imágenes  de Araya tomadas del:
Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano
 2004-2006
 Una segunda parte de la exposición de la Doctora Isaura se efectuó a partir de la proyección de uno de los videos-producto de la investigación, que ilustra en parte la labor social de la interacción Universidad-Comunidad, propuesta por el Equipo de Investigación desde el inicio de este trabajo.

 El video se titula: “La Maestra del Amor”. Está dedicado a la gran maestra Sara Rinales Rivero. Se le considera como una leyenda de la Pedagogía del Amor, una visionaria. Ella se presentó a sí misma en el video como una persona humilde, pero con muchos valores. Nació en 1934. Se hizo maestra y trabajó en Araya y en Taguapire, le gustaba hacer representaciones teatrales. La gente la identificaba como “la maestra de las pañoletas”. Su padre trabajó en las Salinas.

 En el video está presente el testimonio de sus ex-alumnos: la recuerdan como una maestra cariñosa y bondadosa, que les enseñó a leer, a cantar el Himno Nacional. Cultivó el afecto por la familia y el amor por la Patria. Tenía presente La Carta de Jamaica, de nuestro Libertador Simón Bolívar. También cultivó en sus alumnos el amor por la naturaleza y hacía con ellos paseos por el campo. Además, les enseñó a honrar el Día del Árbol. Y como toda maestra de su época, también enseñó Urbanidad a sus alumnos: revisaba los zapatos, los oídos, el cabello, la ropa, los buenos modales. Inclusive le enseñaba a muchas madres como atender a sus hijos.
Imágenes  tomadas del:
Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano 
2004-2006
 Se le recuerda como una “señora buena, solidaria, generosa”, en el decir de sus ex -alumnos.

 Al finalizar la proyección del video, la profesora Montaño puntualizó:
 La investigación realizada le ha permitido a ella y a su equipo valorar y entender mejor la importancia de tomar en cuenta a los pueblos, de luchar por sus sueños. Al entrar en contacto con las comunidades de la Península de Araya se pudo entender que el “YO PENINSULAR” no tiene nombre, ni color, ni tendencias. Es un “YO MULTICULTURAL” que tiene una historia plural, en la que afloraron las leyendas caribeñas, los cultores populares, como verdaderos hacedores teóricos y sociales.

 Finalmente, se tiene la convicción de que no se ha explorado la riqueza de la Memoria Histórica Peninsular, así como tampoco se ha explorado la posición geográfica de Araya como Espacio Caribeño.


PARTICIPACIÓN DEL PÚBLICO:

  • Felicitaciones del público por tan excelente y útil trabajo de equipo.
  • Todavía quedan muchos elementos de la Península de Araya por rescatar. El pueblo de la Península es muy receloso. Es necesario seguir resaltando y promocionando el trabajo comunitario en la zona.
    Imágenes tomadas de: https://www.facebook.com/
    Grupo-Simbiosis-Universidad-Comunidad-163696160376749/