jueves, 30 de noviembre de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO

 CURSO-TALLER:
IDENTIDAD Y POESÍA EN EL CARIBE FRANCOPARLANTE
(Continuación)


Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero,
MSc. Carolina Lista, Dra. Mariela Longart, MSc. Mariangela  Malavé
Diseño y montaje: Marlene Soto




Aimé Césaire

Poeta Aimè Cèsaire
Imagen tomada de:https:/www.letralia.com/189
Para finalizar su exposición y el presente taller, el profesor Celso Medina dedicó una sesión a la poesía del martiqueño Aimé Césaire, dada su relevancia como poeta, ensayista y político. 

Aimé Césaire es uno de los poetas más conocidos de la cultura caribeña. Su participación en el movimiento de la Negritud, su deslumbrante poesía y ensayos le han valido un puesto en la Literatura Universal, reconocido en todas las latitudes no sólo por la crítica literaria, sino también por autores tan relevantes como André Breton y Jean-Paul Sartre. Nació en Basse-Pointe, en Martinica el 26 de junio de 1913 y falleció a la edad de 94 años en la capital, Fort-de-France en el año 2008.

Dr. Celso Medina
Foto: Lcda. Edbeth Rondón


Según el profesor Celso Medina, Aimé Césaire “(…) es un poeta con un programa político. Una de sus primeras obras Cuaderno de retorno al país natal (Cahier d’un retour au pays natal) catapultó y opacó a sus otras obras”. Veamos el inicio del poema:





Al final de la mañana…

Vete, le decía, policía bocón, boca de vaca, vete yo detesto a los esbirros del orden y a los escarabajos de la esperanza. Vete brujo perverso, alimaña…. Luego di la vuelta hacia al paraíso perdido de él y de los suyos, un poco más calmado que el rostro de una mujer que miente, y allí, arrullado por los efluvios de un pensamiento nunca cansado alimenté al viento, liberé  los monstruos y escuchaba del otro lado el desastre, una lluvia de tórtolas y de tréboles de la sabana que yo ubiqué siempre en mis profundidades a la altura inversa de los veinte pisos de las casas más insolentes y por precaución contra la fuerza putrefacta de los entornos crepusculares, auscultada noche y día por un sagrado sol venéreo.

Al final de la mañana en ciernes de calas frágiles las Antillas que tienen hambre, las Antillas infectadas de viruela, las Antillas dinamitadas por el alcohol, encalla do en el lodo de esta bahía, en el polvo de esta ciudad siniestramente encallada.

Al final de la mañana, la extrema, tramposa triste escara sobre la herida de las aguas; los mártires que no testimonian; las flores de la sangre que se descolaran y se expanden en el viento inútil como gritos de pericos de anuncios publicitarios; una vieja vida mentirosamente sonriente, sus labios abiertos de angustias desafectadas; una vieja miseria pudriéndose bajo el sol, silenciosa- mente; un viejo silencio estallido de pústulas tibias, la afrentosa inanidad de nuestra razón de ser.

(Traducción: Celso Medina)

Imagen tomada de:http://www.todocolección.net
Aimé Césaire también es autor de Las Armas Milagrosas, poemario que expresa el dolor, la rabia, la rebeldía del esclavo. También es autor de obras de teatro y de ensayo, aparte de su figuración política en Martinica.

Recomendó el profesor Medina que las obras de Césaire y de otros autores caribeños deben leerse también desde la perspectiva del viaje de ida y del retorno, más allá de la rabia que expresan.

Hay que ver esas miradas, de cuando estos autores van a Europa, van al África y luego retornan a sus amadas islas; y de cómo se transforma su concepto de lo antillano después de esa experiencia del viaje de ida y de retorno.

Muchos poemas de Aimé Césaire son aluvionales en el sentido que se desbordan en fuerza poética, en ritmo, en riqueza de imágenes, en visión alucinada que expresan el grito rebelde del oprimido. Por ejemplo, el poema “Batuque”[2], comparable al poema “Unión libre” de André Bretón.

Batuque 

batuque del río en crecida de lágrimas de cocodrilos
y látigos a la deriva
batuque del árbol de serpientes de los bailarines
de la pradera
rosas de Pensilvania miran a los ojos la nariz las
orejas
a las ventanas de la cabeza serrada
del ajusticiado

batuque de mujer de brazos de mar y cabellos
de manantial submarino
la rigidez cadavérica transforma los cuerpos
en lágrimas de acero
todos los fantasmas frondosos forman un mar de
yucas azules
y armadías
todos los fantasmas neuróticos se han
desbocado
batuque
cuando el mundo sea, de abstracción, seducida,
de brotes de sal gema
los jardines del mar
por primera y última vez
un mástil de carabela olvidada arda almendro del
naufragio
un cocotero un baobab una hoja de papel
un rechazo en casación
cuando el mundo sea una mina a cielo abierto
batuque
cuando el mundo sea una pasarela
mi deseo
tu deseo
conjugados en un salto en el vacío respirado
al alero de nuestros ojos afluyan
todo el polvo de los soles poblados de paracaídas
de incendios voluntarios de oriflamas de trigo rojo
batuque de los ojos podridos
batuque de los ojos de melaza
batuque del mar doliente abrumado de islas
el Congo en un salto de sol levante pendiente de
un hilo
pozal de ciudades sangrantes
manojo de toronjil en la noche violada
batuque
cuando el mundo sea una torre de silencio
en que seamos la presa y el buitre
todas las lluvias de loros
todas las dimisiones de chinchillas
batuque de trompas partidas de párpados de aceite
de chorlitos reales virulentos
batuque de lluvia que se extingue finamente hendida
de orejas enrojecidas
purulencia y vigilancia
Habiendo violado hasta la trasparencia el sexo
estrecho del crepúsculo
el gran negro de la mañana
hasta el fondo del mar de piedra reventada
atenta a los frutos del hambre de las ciudades
trabadas
batuque
Dr. Celso Medina
Foto: Lcda. Edibeth Rondón
¡Oh! Sobre el íntimo vacío
–chorreante chorreado—
hasta la rabia del lugar
¡las prescripciones de un sangre severa!
 
En otro poema de Aimé Césaire, “Palabra Ma-Cumba” se expresa el sentimiento hacia la propia palabra poética como verdadero Arte Poética en el que sobresalen imágenes animistas al comparar la función de las palabras con la presencia de diferentes animales, como una manera de vislumbrar o percibir la realidad a través de la Poesía:

PALABRA-MACUMBA
la palabra es palabra de los santos
la palabra es madre los santos
con la palabra corriente se puede atravesar un río
poblado de caimanes
ella me lleva a dibujar una palabra sobre el suelo
con una palabra fresca se puede atravesar el desierto
de una jornada
hay palabras salva vidas para apartar los escualos
hay palabras iguanas
hay palabras sutiles esas son palabras mosquitos
hay palabras de sombra con despertares en cólera
de chispas
hay palabras Chango
ella me lleva a nadar con artimaña sobre la espalda
de una palabra delfín

 Participación del público:
 
- En la poesía caribeña escrita por mujeres se percibe un tono intimista, en contraposición a la poesía escrita por hombres que está dirigida  a los elementos del exterior 

- La imagen del vuelo que  enlaza al mar y al cielo es reiterativa en muchos poetas antillano

- En algunos poemas de autoras haitianas aparece la piedra dominicana larimar, y es como el trasfondo paisajístico de los poemas.
 
- El cinetismo está presente en muchas descripciones del paisaje
 
- En algunos poemas de las mujeres poetas se destaca el olor salvaje de la vegetación. Es una poesía sensualista.



Dr. Celso Medina y participantes del Curso-Taller
 Foto: Lcda. Edibeth Rondón





[2]   Batuque: danza brasileña con reminiscencias africanas

CRÓNICA DE LO COTIDIANO

  CURSO-TALLER:
IDENTIDAD Y POESÍA EN EL CARIBE FRANCOPARLANTE
(Continuación)


Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero,
MSc. Carolina Lista, Dra. Mariela Longart, MSc. Mariangela  Malavé
Diseño y montaje: Marlene Soto

      I.              Selección de poemas: (Fragmentos)
Poeta Guy Tirolien

GUY TIROLIEN (1917- 1988)
Oración de un niño negro

Señor estoy muy fatigado.
Nací fatigado
He caminado demasiado desde que el gallo cantó
Y la loma donde está su escuela está muy alta

Señor, no quiero ir a su escuela,
Haz, por favor, que no vaya más.

Yo quiero seguir a mi padre en sus barrancos frescos
Cuando la noche flote todavía en el misterio de los bosques
Donde se deslizan los espíritus que el alba viene de
cazar
Quiero ir con los pies desnudos por los rojos senderos
Que cuecen las llamas del mediodía
Quiero dormir mi siesta al pie de los macizos
mangosales,
Quiero despertarme
Cuando allá abajo muja la sirena de los blancos
Y la fábrica
Sobre el océano de cañas
Como un barco anclado
Vomite en el campo su equipaje negro…

Señor, no quiero ir a su escuela,
Haga, por favor, que no vaya más,

Ellos dicen que un negrito debe ir
Para parecerse
a los señores de la ciudad
Un señor todo hecho.
Pero yo no quiero
Convertirme, como ellos dicen,
En un señor de la ciudad
Un señor todo hecho
Prefiero vagar a lo largo de las azuquerías
donde están los sacos ahítos
que inflan un azúcar morena casi tanto como mi piel
morena
Prefiero adentrarme en la hora cuando la luna amorosa
Habla bajito, en las orejas de los cocoteros erectos,
 Escuchar lo que dice en la noche
La voz rota de un viejo que cuenta fumando
Historias de Zamba y del compadre Conejo
Y muchas otras cosas más
Que no están en los libros.

Los negros, usted lo sabe, están muy ocupados
para estar en eso de aprender en sus libros
que nos hablan de cosas que no son de aquí

Y también es verdaderamente tristísima su escuela
Triste como
Esos señores de la ciudad
Esos señores bien hechos
Que no saben bailar en la tarde de clara luna
Que no saben mantener su cuerpo sobre  sus pies
Que no saben contar los cuentos, en la vigilia.


ERNEST PÉPIN (1950)
DILES...

Poeta Ernest Pépin
Un pájaro pasa destellantes de plumas
en el correo del crepúsculo
VE
VUELA
Y DILES
Diles que vienes de un país
formado de un apretón de mano
un país simple como el buenos días
donde las noches cantan
para conjurar el miedo de mañana
diles
que somos bocado
repartido en siete islas
como los siete colores de la semana
pero que jamás vienen
el domingo de nosotros mismos
VE
VUELA
Y DILES
.....


ÉTIENNE LERO (1910-1939)
S.O.S

Que la tarde muera sobre la ciudad
y sobre la obscena hazaña
escenificada en una película de corazón
Corazón simulacro del viaje
para aquellos que temen al paisaje
y que se cansan de la exclusiva imagen
Si el incendio estalla
no hay salida de seguridad
Un oído para el último llamado
a quien burla el peligro
Toma el corazón a rentar
Nada está pedido
Solo el don de la felicidad pueril
Imagen tomada dehttp:/www.surrealistnyc.tumbls.com
-----
Sobre la pradera tres árboles toman el té
Tus manos están ocultas
Mis manos están ocultas
Una sola boca y la otra del verano
Déjame jugar al juego de lo habitual
Bello barco en las líneas de mis manos.
-----
Vuelve siempre
No lo veo
Suficiente es la ceguera y el cine
Señora, siéntese
René no ha venido
Estoy solo y tú estás desnuda.
----
Lejos de las vidas cuadriculadas
El tiempo sopla en sus dedos
Las semanas en la cesta
y los pantalones de encajes
no cierran el acordeón de las jornadas
y los zapatos del viento
no tiran más la misma puerta
hacia aquel que espera.
---
El cielo emociona las luces de las lámparas
El día crece como una pasarela
Las noches y los días de tu amor
son piezas de moneda
donde no se ve más la reina

viernes, 23 de junio de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO


ACTIVIDADES DEL CENTRO DE ESTUDIOS CARIBEÑOS UDO-SUCRE

Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero
V Cohorte del Doctorado en Educación de la Universidad de Oriente
Diseño y montaje: Marlene Soto

EN EL 501 ANIVERSARIO DE LA CIUDAD DE CUMANÁ

Conversatorio: 
 "Orígenes del Gentilicio Cumanés"

Desde hace varios años, el Centro de Estudios Caribeños de la Universidad de Oriente del Núcleo de Sucre, realiza actividades de Investigación y de Extensión Cultural, con el propósito de propiciar el Intercambio y Diálogo de Saberes tan necesarios entre investigadores y, a su vez, difundir y proyectar en la comunidad el avance de estas investigaciones.

Al conmemorarse el 27 de noviembre el aniversario de la ciudad de Cumaná, el CEC-UDO (Sucre) realiza todos los años un conversatorio dedicado a nuestra ciudad Primogénita. Entre los temas expuestos se ha incluido: Arte y Literatura en Cumaná; los Orígenes históricos de la ciudad; sus Patrimonios culturales, históricos, arquitectónicos y, también, diferentes problemáticas relacionadas con la ciudad.

Dr. Alexander Castro
Foto: Profa. Norys Alfonzo
El 29 de noviembre del año 2016 (dos días después del cumpleaños de nuestra ciudad), el Centro de Estudios Caribeños conmemoró el aniversario 501 de la ciudad de Cumaná presentando al Dr. y Presbítero Alexander Castro, quien disertó sobre un interesante tema de contenido social: “Orígenes del Gentilicio Cumanés”, en el que se tomó en consideración los grupos humanos que han coexistido en Cumaná, desde la llegada de los conquistadores españoles hasta nuestros días, conformando una nueva sociedad no sólo desde el punto de vista económico, político, cultural, sino también genético, como producto de un proceso de mestizaje a lo largo de cinco siglos de historia.

La exposición del Doctor Alexander Castro ahondó sobre la presencia de distintos grupos humanos en la Historia de Venezuela, desde sus inicios hasta el presente, como se expresa a continuación.

  1. Conquista y Colonia: 
Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigracón en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
El Doctor Alexander Castro inició su disertación refiriéndose a la necesidad metodológica del rigor científico en los Estudios Históricos, ya que hay una tendencia a fabular en el relato de hechos y acontecimientos de la Historia. Por ello, hay que aclarar que durante los períodos hispánicos de la Conquista y la Colonia en América, no se hablaba de inmigración. Este concepto no existía en esa época. Las personas que llegaban a América, pertenecían a la órbita del Imperio Español: castellanos, andaluces, canarios, catalanes, gallegos, vascos, milaneses, sardos, sicilianos, napolitanos, bareses, venecianos, austríacos, flamencos, bretones, belgas, marselleses, picardos, alemanes, bávaros, filipinos, etc. Por tal razón, -observó el Doctor Castro- no fueron tomados como extranjeros, por ejemplo: Giacomo di Castiglione (Jácome de Castellón), ni Giovanni Battista Antonelli (constructor del castillo de Araya), ni el marqués de Preux don Charles de Sucre (don Carlos de Sucre), es decir, todos aquellos ciudadanos provenientes de diferentes provincias españolas europeas, pero de culturas diversas. Los extranjeros procedían de las naciones no hispanas, especialmente de Inglaterra, Holanda o Francia, que eran naciones enemigas de España.
  
Foto: Profa. Norys Alfonzo
Antes de la creación de la República de Venezuela, en 1830, la Capitanía General de la Nueva Andalucía (1569), estaba constituida por cuatro Provincias: Cumaná, capital Santa Inés de Cumaná; Santa Margarita, capital la Asunción de Nuestra Señora; Santísima Trinidad de Barlovento, capital San Joseph de Oruña; Goaiana, capital Santo Tomé del Santísimo Sacramento de Goaiana; y las semi-provincias de Nueva Cataluña o Nueva Barcelona, capital San Cristóbal y Santa Eulalia de los Cumanagotos, y Nueva Cantabria, capital la Misión San Judas Tadeo y San Simón de San Maturino, siendo capital de la nación Santa Inés de Cumaná.

En 1777 se creó la Capitanía General de Venezuela.

  1. Siglo XVIII 
Durante el siglo XVIII, se dio la particularidad de que la Corona Española concedió residencia a personas de origen inglés o francés, que tuvieran problemas en sus colonias por ser católicos e hicieran haciendas y transportasen a sus esclavos de Barlovento a la isla de la Trinidad o a la Provincia de Cumaná, en la Capitanía General de la Nueva Andalucía. Para el año 1800 se contaba con 780.000 habitantes entre las dos capitanías.

Cuando la isla de la Trinidad de Barlovento fue invadida por los ingleses, el 16 de febrero de 1797, los habitantes cumaneses, todos los ingleses y franceses católicos, pasaron a las provincias de Cumaná y Santa Margarita (Isla de Margarita).

Para entenderlo –señaló el investigador- hay que tener en cuenta, que en el período anterior al año 1830, cuando se conforma definitivamente la República de Venezuela y existían tres nacionalidades independientes muy bien definidas: la Capitanía General de Nueva Andalucía, la Intendencia de Venezuela y las provincias orientales de la Nueva Granada Mérida-Maracaibo, hoy capitales de los Estados occidentales de Venezuela, Mérida y Zulia.

  1. Siglo XIX 
Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
En 1810, en el territorio de lo que actualmente es Venezuela, había 800.000 habitantes. Entre 1810 y 1830, ingresaron extranjeros a estas regiones que luego formarán la República de Venezuela, es decir, personas que no pertenecían a la órbita de influencia española; gran parte de éstos eran europeos anglosajones y francófonos, norteamericanos y residentes afro caribeños de las Antillas Inglesas y Francesas, que formaron parte de las tropas independentistas durante la Guerra de Independencia.

En junio de 1811, el Gobierno Constituyente de la Provincia de Cumaná, decretó la admisión libre de los extranjeros en su territorio. La Primera República invitó a todos los extranjeros que quisieran participar de la Independencia de estas colonias.

En el año 1812, Francisco de Miranda prometía la ciudadanía venezolana a los extranjeros y la entrega de tierras en los territorios libertados de las manos del Imperio Francés, a cambio de luchar por la Independencia. Vinieron muchos ciudadanos de las Antillas. Lo mismo hicieron Bolívar y Mariño en el año 1813.

Con carta en español, francés e inglés, fechada el 16 de agosto de 1813, Mariño invitó a europeos y antillanos a instalarse en la Nueva Andalucía, con tal de que ayudaran en su lucha contra el gobierno francés. En el actual territorio de Venezuela, había 786.000 habitantes. En 1814, los neoandaluces decidieron unirse a los venezolanos por la lucha de Independencia común. Cuando los neoandaluces entraron en Venezuela fueron considerados extranjeros.

Imagen tomada de:http:elisaarraizluca.blogspot.com
En 1817 se invitó de manera especial a los ingleses a habitar tanto en Venezuela como en Nueva Andalucía. En 1820 se abrieron todos los puertos, a la entrada libre de los extranjeros y no existía ningún tipo de control. En 1823 se hizo la ley de Inmigración de la Gran Colombia, donde se expresaba que se denominaba extranjeros a los europeos y a los norteamericanos, y por primera vez se consideró a los españoles como extranjeros.

El investigador trajo al recuerdo el testimonio del Capitán Rafael Sevilla sobre los ciudadanos de Cumaná en su obra: Memorias de un militar, la guerra de América:

 11 de abril de 1821  […] Cumaná… Esta ciudad es pequeña, pero hermosa y abundante de bastimentos. Sus calles rectas, situadas al pie del cerro en que está el castillo, son anchas y espaciosas. Un cristalino río divide la población en dos partes, brindando a la mayoría de aquellos habitantes, magníficos baños en los patios mismos de sus casas. Así que hay familia que se baña tres veces al día. Magníficas huertas ofrecen su eterno verdor a orillas del río, desde cuyo puente principal se abarca un paisaje alegre y pintoresco a la vez […]

 […] La población se compone de blancos y de indios por mitad, siendo muy pocos los individuos de color que allí viven. Las mujeres son allí numerosas, blancas como el alabastro, de pelo y ojos de ébano y agraciadísimas por demás. Con razón las llaman las andaluzas de América. Los indios se han distinguido siempre por su constante fidelidad a la causa española […]

En 1823, había 866.100 habitantes. Entre 1823 y 1833 entraron sin control por parte del Gobierno central de Bogotá, ni con el nuevo Gobierno de Caracas, muchos extranjeros -especialmente norteamericanos- a Nueva Andalucía y Venezuela. Durante todo ese tiempo, el Estado solamente concedió la pequeña cantidad de 80 naturalizaciones.

En 1825 había 659.633 habitantes. Ese año llegaron a Topo de Tacagua, 200 colonos escoceses como agricultores.

Emigración Canaria a Venezuela
Imagen tomada de:http://www.isladetenerifevivela.com/
2012/04/la-emigracion-canaria-venezuela-siglos.html#.WTai4JI1_cs
El Doctor Alexander Castro comentó que en 1830, después de la separación de la Gran Colombia, era sumamente evidente el despoblamiento del nuevo país, especialmente en Nueva Andalucía. Había escasos hombres, muchos eran ancianos, la mayoría, mujeres y niños, se encontraban enfermos, producto de la larga guerra. El Congreso de Venezuela veía con tristeza que realmente no había hombres para la agricultura, ni obreros para obras públicas, ni para el comercio o industria, la casi inexistencia de profesionales, y ni siquiera existían maestros o músicos. Había que traer hombres capacitados desde Europa y otros puntos.
Puerto Cabello hacia 1938
Imagen tomada de:http://patrimoniodevargas.blogspot.com
/2013/08/el-ss-caribia-y-el-ss-konigstein-las.html
El Estado Venezolano, decidió el 13 de junio de 1831 abrir los puertos y traer la mayor cantidad de colonos Canarios, especialmente hombres, los más idóneos por su similitud con la idiosincrasia del nuevo venezolano, que estaba promocionando el nuevo Estado venezolano, por su cultura, religión y costumbres, sin influencias francesas o italianas.
Para eso se hizo todo lo posible a nivel diplomático, en conversaciones con el Rey Fernando VII. Llegaron por los puertos de la Guaira, Puerto Cabello y Cumaná, entre 2.000 y 3.000 canarios, la gran mayoría eran hombres, de los cuales llegaron a Cumaná 750 ciudadanos canarios.

Puerto de la Guaira a principios del siglo XX
Imagen tomada de:http://patrimoniodevargas.blogspot.com
/2013/08/el-ss-caribia-y-el-ss-konigstein-las.html
Entre 1832 y 1857 entraron por la Guaira, Puerto Cabello, Cumaná y Carúpano 4.000 canarios y 4.000 alemanes. Por el puerto de Cumaná, entraron 4.610 franco-italianos de la Isla de Córcega [1], 1.100 canarios y 990 alemanes. Entró un número indefinido de puertorriqueños, portugueses e italianos. La gran mayoría entró ilegalmente porque no había un verdadero control de emigración. En 1835 había 706.633 habitantes.

Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
Entre 1843 y 1855 son asignados a la Colonia Tovar de los valles centrales de Venezuela 509 alemanes. Entre 1870 y 1888, de toda la gran cantidad de extranjeros que ingresaron, especialmente por Cumaná y Carúpano, sólo fueron registrados legalmente en los puertos de la Guaira, Puerto Cabello, Cumaná y Carúpano: 25.000 españoles, 2.764 italianos, 1.806 franceses de Córcega.

            En Cumaná: 6.300 españoles, 1.400 italianos y 600 Corsos.
            En Venezuela, en 1854, había 1.564.438 habitantes.


Llegan los afro-antillanos

Otro aspecto señalado por el Doctor Castro se relaciona con los primeros Censos practicados en el país. A tal respecto, el investigador señaló que el censo de 1891 se realizó muy mal, -“un real desastre”- y se llevó exageradamente mal en Oriente; dio como resultado 2.075.245 habitantes, y el ingreso oficial de: 13.000 españoles, 11.000 colombianos, 6.000 ingleses, 3.600 holandeses, 3.000 Italianos, 2.400 franceses y pequeños grupos de diversas nacionalidades.

En Cumaná: 3.300 españoles, 1.600 italianos, 1.250 holandeses, quienes se fueron a Araya; 1.200 ingleses, y 850 franceses, quienes se ubicaron en Carúpano.

Juan Carlos Rey González (2011)
Huellas de la Inmigración en Venezuela
Caracas: Fundación Empresas Polar
En Tucupita había: 2.300 personas de origen afro antillanos,provenientes de las islas francesas y británicas del Caribe, especialmente de Martinica, Guadalupe y Trinidad. En esos años llegó a Cumaná y Carúpano un grueso número de libaneses y chinos. La gran mayoría no fue registrada por las aduanas.





[1] Isla mediterránea situada frente a las costas de la zona limítrofe entre Francia e Italia.