jueves, 30 de noviembre de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO

 CURSO-TALLER:
IDENTIDAD Y POESÍA EN EL CARIBE FRANCOPARLANTE
(Continuación)


Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero,
MSc. Carolina Lista, Dra. Mariela Longart, MSc. Mariangela  Malavé
Diseño y montaje: Marlene Soto




Aimé Césaire

Poeta Aimè Cèsaire
Imagen tomada de:https:/www.letralia.com/189
Para finalizar su exposición y el presente taller, el profesor Celso Medina dedicó una sesión a la poesía del martiqueño Aimé Césaire, dada su relevancia como poeta, ensayista y político. 

Aimé Césaire es uno de los poetas más conocidos de la cultura caribeña. Su participación en el movimiento de la Negritud, su deslumbrante poesía y ensayos le han valido un puesto en la Literatura Universal, reconocido en todas las latitudes no sólo por la crítica literaria, sino también por autores tan relevantes como André Breton y Jean-Paul Sartre. Nació en Basse-Pointe, en Martinica el 26 de junio de 1913 y falleció a la edad de 94 años en la capital, Fort-de-France en el año 2008.

Dr. Celso Medina
Foto: Lcda. Edbeth Rondón


Según el profesor Celso Medina, Aimé Césaire “(…) es un poeta con un programa político. Una de sus primeras obras Cuaderno de retorno al país natal (Cahier dun retour au pays natal) catapultó y opacó a sus otras obras”. Veamos el inicio del poema:





Al final de la mañana…

Vete, le decía, policía bocón, boca de vaca, vete yo detesto a los esbirros del orden y a los escarabajos de la esperanza. Vete brujo perverso, alimaña…. Luego di la vuelta hacia al paraíso perdido de él y de los suyos, un poco más calmado que el rostro de una mujer que miente, y allí, arrullado por los efluvios de un pensamiento nunca cansado alimenté al viento, liberé  los monstruos y escuchaba del otro lado el desastre, una lluvia de tórtolas y de tréboles de la sabana que yo ubiqué siempre en mis profundidades a la altura inversa de los veinte pisos de las casas más insolentes y por precaución contra la fuerza putrefacta de los entornos crepusculares, auscultada noche y día por un sagrado sol venéreo.

Al final de la mañana en ciernes de calas frágiles las Antillas que tienen hambre, las Antillas infectadas de viruela, las Antillas dinamitadas por el alcohol, encalla do en el lodo de esta bahía, en el polvo de esta ciudad siniestramente encallada.

Al final de la mañana, la extrema, tramposa triste escara sobre la herida de las aguas; los mártires que no testimonian; las flores de la sangre que se descolaran y se expanden en el viento inútil como gritos de pericos de anuncios publicitarios; una vieja vida mentirosamente sonriente, sus labios abiertos de angustias desafectadas; una vieja miseria pudriéndose bajo el sol, silenciosa- mente; un viejo silencio estallido de pústulas tibias, la afrentosa inanidad de nuestra razón de ser.

(Traducción: Celso Medina)

Imagen tomada de:http://www.todocolección.net
Aimé Césaire también es autor de Las Armas Milagrosas, poemario que expresa el dolor, la rabia, la rebeldía del esclavo. También es autor de obras de teatro y de ensayo, aparte de su figuración política en Martinica.

Recomendó el profesor Medina que las obras de Césaire y de otros autores caribeños deben leerse también desde la perspectiva del viaje de ida y del retorno, más allá de la rabia que expresan.

Hay que ver esas miradas, de cuando estos autores van a Europa, van al África y luego retornan a sus amadas islas; y de cómo se transforma su concepto de lo antillano después de esa experiencia del viaje de ida y de retorno.

Muchos poemas de Aimé Césaire son aluvionales en el sentido que se desbordan en fuerza poética, en ritmo, en riqueza de imágenes, en visión alucinada que expresan el grito rebelde del oprimido. Por ejemplo, el poema “Batuque”[2], comparable al poema “Unión libre” de André Bretón.

Batuque 

batuque del río en crecida de lágrimas de cocodrilos
y látigos a la deriva
batuque del árbol de serpientes de los bailarines
de la pradera
rosas de Pensilvania miran a los ojos la nariz las
orejas
a las ventanas de la cabeza serrada
del ajusticiado

batuque de mujer de brazos de mar y cabellos
de manantial submarino
la rigidez cadavérica transforma los cuerpos
en lágrimas de acero
todos los fantasmas frondosos forman un mar de
yucas azules
y armadías
todos los fantasmas neuróticos se han
desbocado
batuque
cuando el mundo sea, de abstracción, seducida,
de brotes de sal gema
los jardines del mar
por primera y última vez
un mástil de carabela olvidada arda almendro del
naufragio
un cocotero un baobab una hoja de papel
un rechazo en casación
cuando el mundo sea una mina a cielo abierto
batuque
cuando el mundo sea una pasarela
mi deseo
tu deseo
conjugados en un salto en el vacío respirado
al alero de nuestros ojos afluyan
todo el polvo de los soles poblados de paracaídas
de incendios voluntarios de oriflamas de trigo rojo
batuque de los ojos podridos
batuque de los ojos de melaza
batuque del mar doliente abrumado de islas
el Congo en un salto de sol levante pendiente de
un hilo
pozal de ciudades sangrantes
manojo de toronjil en la noche violada
batuque
cuando el mundo sea una torre de silencio
en que seamos la presa y el buitre
todas las lluvias de loros
todas las dimisiones de chinchillas
batuque de trompas partidas de párpados de aceite
de chorlitos reales virulentos
batuque de lluvia que se extingue finamente hendida
de orejas enrojecidas
purulencia y vigilancia
Habiendo violado hasta la trasparencia el sexo
estrecho del crepúsculo
el gran negro de la mañana
hasta el fondo del mar de piedra reventada
atenta a los frutos del hambre de las ciudades
trabadas
batuque
Dr. Celso Medina
Foto: Lcda. Edibeth Rondón
¡Oh! Sobre el íntimo vacío
–chorreante chorreado—
hasta la rabia del lugar
¡las prescripciones de un sangre severa!
 
En otro poema de Aimé Césaire, “Palabra Ma-Cumba” se expresa el sentimiento hacia la propia palabra poética como verdadero Arte Poética en el que sobresalen imágenes animistas al comparar la función de las palabras con la presencia de diferentes animales, como una manera de vislumbrar o percibir la realidad a través de la Poesía:

PALABRA-MACUMBA
la palabra es palabra de los santos
la palabra es madre los santos
con la palabra corriente se puede atravesar un río
poblado de caimanes
ella me lleva a dibujar una palabra sobre el suelo
con una palabra fresca se puede atravesar el desierto
de una jornada
hay palabras salva vidas para apartar los escualos
hay palabras iguanas
hay palabras sutiles esas son palabras mosquitos
hay palabras de sombra con despertares en cólera
de chispas
hay palabras Chango
ella me lleva a nadar con artimaña sobre la espalda
de una palabra delfín

 Participación del público:
 
- En la poesía caribeña escrita por mujeres se percibe un tono intimista, en contraposición a la poesía escrita por hombres que está dirigida  a los elementos del exterior 

- La imagen del vuelo que  enlaza al mar y al cielo es reiterativa en muchos poetas antillano

- En algunos poemas de autoras haitianas aparece la piedra dominicana larimar, y es como el trasfondo paisajístico de los poemas.
 
- El cinetismo está presente en muchas descripciones del paisaje
 
- En algunos poemas de las mujeres poetas se destaca el olor salvaje de la vegetación. Es una poesía sensualista.



Dr. Celso Medina y participantes del Curso-Taller
 Foto: Lcda. Edibeth Rondón





[2]   Batuque: danza brasileña con reminiscencias africanas

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