jueves, 30 de noviembre de 2017

CRÓNICA DE LO COTIDIANO


 CURSO-TALLER:
IDENTIDAD Y POESÍA EN EL CARIBE FRANCOPARLANTE
(Continuación)


Realizado por:
Equipo de Investigación del Centro de Estudios Caribeños de la UDO - SUCRE:
Dra. Norys Alfonzo, Lcda. Eleusis Bonillo, Mg. María C. Caraballo, Dra. Magaly Guerrero,
MSc. Carolina Lista, Dra. Mariela Longart, MSc. Mariangela  Malavé
Diseño y montaje: Marlene Soto



V.     ANTILLANIDAD

Imagen tomada de:https://abebooks.com
La definición sobre el Ser caribeño pasa por muchas reflexiones, como se ha visto. Otro enfoque corresponde a la Antillanidad liderada por el autor Edouard Glissant de Martinica al publicar en 1981 su ensayo El discurso antillano.

Por su parte, el autor Raphaël Confiant señala que la antillanidad consiste en la reafirmación de la propia caribeñidad: ni africanos, ni negros. SE ES ANTILLANO. De esta manera, Caribeñidad y Antillanidad van de la mano, son equivalentes y se implican mutuamente.

Hay elementos culturales  que son como rutas hacia la antillanidad y establecen relaciones complejas:
Relación con África
Relación con Europa
La condición de Insularidad, de por sí compleja  porque remite a la situación de nomadismo y de sedentarismo en las vivencias de todo caribeño. Es una manera de defender la isla sin reducirla y trata de convertir el espacio local en universal.

La Antillanidad busca superar algunos planteamientos de la negritud, como lo demuestra René Depestre en su ensayo Buenos días y adiós a la negritud (1986), en donde se impugna la Negritud. Es una visión más dialéctica, no racista, que busca DESRACIALIZAR la cultura caribeña.


LA POESÍA FRANCO-CARIBEÑA

Al revisar los poemas y obras de autores francófonos encontramos una gran riqueza temática y conceptual cónsona con los diferentes movimientos culturales caribeños ya mencionados, nutridos de las experiencias de cada escritora y escritor en particular.

En términos generales, se destacan los temas políticos, el clima de violencia en las dictaduras, el compromiso político evidenciado en la Poética de Negritud con autores como el martiniqueño Aimé Césaire. Los temas sociales también están presentes en amplia y variada gama de motivos como el trauma cultural y el desarraigo, que repite el modelo romántico europeo y que se corresponde con la etapa de la negrofagia y el blanqueamiento ideológico naciente.

La mujer aparece en la visión tradicional patriarcal como “la otra costilla” del hombre en “visión adánica”, según el profesor Celso Medina. No obstante, hay una literatura escrita por mujeres, pujante y cada vez más abundante que incorpora la sensibilidad y visión femenina.

También la poesía antillana expresa su dolor ante los embates de la naturaleza: terremotos, huracanes, volcanes.

Como rasgo común de esta literatura se manifiesta en todas las épocas la sensibilidad caribeña en los diferentes escritores isleños, inclusive en los de origen europeo como el poeta Saint-John Perse (1915-1996) de la isla de Guadalupe y Premio Nóbel de Literatura en el año 1960. Aunque su visión del mundo es occidentalista e incorpora al surrealismo, no escapa en su obra una visión sobre el mar, el viento, los pájaros de las islas. Por ejemplo, en su poema “Canto de isla” en donde resalta la presencia de los vientos. Por tal razón el profesor Celso Medina indicó que “la poesía más que un género de tiempos es un género de espacios”. La editorial venezolana Monte Ávila publicó una antología de la poesía de Saint-John Perse, realizada por la investigadora Aura Marina Boadas.
Dr. Celso Medina
Foto: Profa. Norys Alfonzo


Señaló el profesor Celso Medina que la poesía “no sólo se hace con palabras. Es con el sentido y con el sentimiento”. De tal manera que hay poetas preciosistas en el manejo del lenguaje, pero su poesía no es expresiva.

La sensibilidad caribeña incorpora el paisaje de las islas; el viento, el mar, la vegetación, los pájaros, las olas, el rumor del mar. Al respecto, el profesor Medina expresó: “el ritmo de la poesía antillana es el ritmo de la ola y no del tambor”.

Otro aspecto que se aprecia en esta literatura es la condición de insularidad a través de imágenes y metáforas relacionadas con la “mirada al infinito”, en donde el mundo caribeño puede ser comparado con “un campo de islas” ya que algunas personas expresan que los isleños no están solos porque al frente de su isla hay otras. También su relación con África. La literatura expresa todas estas realidades y se particulariza en cada isla. Por ejemplo, Jamaica reconstruye el espacio del retorno a África.

El Africanismo literario también está presente con mucha fuerza en la poesía antillana a través del animismo cultural y rítmico que expresa esta literatura. Una africanidad que también incorpora al Surrealismo, en una época de muchos intercambios culturales como fue el período de las vanguardias artísticas de los años veinte al cincuenta, aproximadamente en el pasado siglo XX.


LAS MUJERES POETAS EN EL CARIBE FRANCÓFONO

La mujer caribeña ha participado en el mundo de las letras y de las artes. Son muchos los testimonios de la presencia de estas grandes damas que, desde su condición femenina han debido sortear todo tipo de dificultades ante una evidente cultura machista que niega a la mujer su figuración social más allá de su rol de madre y esposa.

El profesor Celso Medina incluyó en este repertorio de poetas caribeños a destacadas escritoras como Virginia Sampeur (Haití), Ida Salomón Faubert (Haití), Kettly Mars (Haití), Mireilles Jean-Gilles (Guyana Francesa).

En primer lugar, se hizo referencia a la escritora Virginia Sampeur. Nació en Port-au-Prince (Puerto Príncipe), la capital de Haití en marzo de 1838 ó 1839 y murió en junio de 1919. La crítica literaria la considera como la primera mujer que publica en Haití.

Un hecho familiar le lleva a escribir uno de sus poemas más conocidos, “La abandonada (L’abandonnée), a raíz de su corto matrimonio y posterior divorcio con el poeta y político Oswald Durand.

Desde el punto de vista del poema puede decirse que es un poema universal, sin referencias localistas, que expresa el sentimiento del abandono y del despecho:

La abandonada

“Ah, si estuvieseis muerto! Con mi alma lastimada
haría una tumba donde, amada clausura,
mis lágrimas se derramasen lentas, sin atrición.
(…)
Ah, si estuvieseis muerto, vuestro eterno silencio
menos yermo que ahora, tendría su elocuencia,
Pues no sería ya el cruel abandono.
(…)
Pero no estáis muerto ¡oh dolor sin medida!
pena que hace brotar la sangre de mi herida
 ( … )
¡Ingrato!¡Vivís mientras todo clama mi venganza!
Pero yo no escucho. A falta de esperanza,
por instantes vuelve el pasado, todavía me acuna…

Otros poemas de la autora destacan los elementos naturales: el sol, las rosas, los plátanos, el aroma de los árboles frutales y las flores, el canto de los pájaros; como se lee en el siguiente verso:

“Siento en mi alma cantar esa primavera”

La autora logró publicar algunos poemas en revistas y periódicos de entonces y cuentos publicados en folletines.

Poeta Ida Salomon Fauber
Imagen tomada de:http://idafaubert.net/histoire.html

Otra autora notable es Ida Salomon Faubert. Al igual que Virginia Sampeur nació en Puerto Príncipe, el 14 de febrero de 1882. Su padre, Lysius Félicité Salomon, fue presidente de Haití entre 1879 y 1888. Ida vivió mucho tiempo en Francia. Allá publicó en 1939 su poemario: Corazón de Islas (Coeur des îles), con el cual ganó el premio Jacques Normand.

Se destaca de este poemario su conmovedor poema “Jacqueline” dedicado a su hijita muerta. La crítica literaria señala al poemario como “poesía del corazón”, sentimental y subjetiva que podemos observar en los poemas “Overtura” y “Suavidad”. 




Overtura
“Te amo por apiadarte del delirio,
Y por haber, conmigo, sufrido mis dolores;
Te amo por saber qué palabras decirme
Y por haber besado tierno mis ojos llorosos”


Suavidad
Para ti me he de volver dulce y amante;
Para que venga el olvido de malos días de antaño
Y no sepas ya que la vida es malévola
Que hiere al corazón y que se sufre tanto.
Para ti, volveré a ser esa niña obediente,
Que sueña con canciones, de amor y beldad,
Y que a veces besa una flor a su paso,
Para sentir en sus labios un temblor de verano. 
Te abriré mi corazón que el sol inunda,
Conocerás mi alma y sus deseos ardientes,
Y de la vida y el mundo ya solo sabrás
Que te adoro y que ya es primavera.

Ambos poemas expresan el sentimiento amoroso. Se considera a Virginia Sampeur y a Ida Salomon Faubert como las pioneras e iniciadoras de la literatura femenina en Haití.

De las autoras haitianas contemporáneas es notable por su prolífica producción, la poeta, cuentista y novelista Kettly Mars. Nació en Puerto Príncipe el 03 de septiembre de 1958, en donde vive actualmente. Sus obras más conocidas son:

·         Soles Contrarios [Soleils Contraires] (1996), novela, con la que obtuvo el premio Jacques Stephen Alexis.
·         Fuego de Miel [Feu de Miel], poemas (1997)
·         Rugidos y Sollozos [Feulement & Sanglots], poemas (2001)
·          Mirage-hotel [cuentos] (2002)
·         Kasalé, novela, (2003 y 2007)
·         La hora híbrida [L’heure hybride] (2005) novela con la que obtuvo el premio Senghor de Creación Literaria en Francia.
·         Temporadas Salvajes [Saisons sauvages] (novela, 2010)
·         El príncipe negro [Le prince noir de Lillian Russel], en colaboración con Leslie Péan (novela, 2011)
Poeta Kettly Mars 
Imagen tomada de:http://ile en ile.org/mars
·         En las fronteras de la sed [Aux frontières de la soif] (novela, 2012).


Deriva en rojo (I)

Porque cada palabra esconde un fin del mundo
y la sombra hace más viva la luz
la bella vida de su herida roja
flamea en tristezas esparcidas
Un rojo exuberante hasta morir
un rojo para amar sin tomar aliento
para beber como un maravilloso veneno
El rojo de mi amor me quema así de fuerte

El flamboyán rojo en el silencio violento
fuego de júbilo o sacrificio sangriento
el flamboyán carnívoro chupa la sangre del verano
mi corazón también lo hace, manchándome
Somos como amantes voraces

Quién me dirá que no es bello llorar
quién me dirá que me entregue al instante bermejo
y por qué la sangre tenaz del verano renace
en el orgasmo del flamboyán

Un pétalo dos pétalos tres pétalos
rojo sangre rojo vulva rojo Ogou
Tú derivas hija mía, derivas y te enredas
alienado punto de guardia en el tiempo del flamboyán
La pasión es roja, roja e inquieta
exulta en el corazón del verano en caída libre

Y mi deseo sin vergüenza se me pega al cuerpo
omnipresente omnívoro hambriento de instantes multicolores
El rojo flamboyán reclama en mis venas lo debido
como los devoradores labios de un verano escandaloso.

Poema que expresa sensualismo y sentimiento amoroso en un juego de imágenes poéticas animadas por los colores de la naturaleza, especialmente el color rojo del flamboyán, asociado a la pasión amorosa.

De otro territorio francófono en América se menciona Mireille Jean-Gilles, quien nació en Cayena, capital de la Guyana Francesa, el 28 de noviembre de 1962. Estudió Agricultura Tropical en Montpellier (Francia). Trabajó en África, en Chad y en Madagascar. Actualmente vive en Martinica. Es creadora de poesía, narrativa y teatro.

Escritora Mireille Jean-Gilles Imagen tomada de:http://ile- en- ile.org
Una de sus obras más famosas es El Viaje a Haití [Le Voyage en Haití], del año 2004, presentado en Cayena, en la entrega del Premio Carbet y fue publicado en Ile en île. Posteriormente esta obra fue adaptada al teatro como espectáculo musical en abril del año 2005 y presentada en Puerto Príncipe por James Germaín, Boulot Valcour y Roland Zéliam. También fue presentada en Martinica y Guyana Francesa. En el año 2007 la obra El Viaje a Haití, fue publicada con fotografías de Marc Lee Steed. He aquí un fragmento de este poema en prosa, dedicado a James Germain:


La Dominica es bella y orgullosa, como una esfinge, la cabeza entre las nubes.

Ellas lucen gafas de estrellas, por eso nunca sabremos el color de sus ojos, ellas destacan nítidamente en todas partes porque son bellas, rubias y ricas. Vemos sus espaldas, sus estiramientos un poco acentuados, maridos un poco viejos, pasan como estrellas fugaces, su razón de ser es esa, más que viajar, que no tiene mucho sentido, ni interés, vagar por los pasillos del aeropuerto para convertirlos en sus salones privados, mujeres ricas y marcadamente bellas porque son rubias se visten de negro, pantalón negro, suéter negro, gafas negras para ser más visibles, más rubias, más marcadamente bellas. Pero, después de todo, ser bella no es sino ser marcadamente bella y es si duda por eso, el otro día, cuando me crucé con esta mujer tan familiar, tan marcadamente familiar, yo la conseguí bella, por su seguridad plena, la seguridad de destacarse, mirada, desfigurada, como si se tratara de una mujer excepcionalmente bella y que no pide otra cosa que destacarse, desfigurada, que su imagen sea inscrita siempre en la memoria de no importa cuál pasajero.

(…)

Aterrizo en las nubes y paso del sol para una primera vista de Haití.
Más África que Caribe, más negro que mestizo, más pobre que miserable.
Repartida en tres mundos.
La mañana, los niños buscan el agua.

Ella tiene los ojos como el mar, si se le mira bien podía pensar en el riesgo de no volver más.
Hay países donde los hombres y las mujeres proponen sus culos a los clientes de los hoteles de lujo, aquí son las estrellas que se han propuesto, prostituido, para vivir.
Alguna cosa de sofocante y frenética.

Una inestabilidad permanente, fuerzas contrarias que se entrecruzan que se entrechocan, y detrás de ellas, una nube de fulgor.

Tráfico de agua.

Cantera desordenada y sin armonía. Una cantera nunca acabada.
No hay más música, sino color.

Sentada sobre los tramos de una escalera de madera, de
un lado las vacunas, del otro el hombre sentado ante
su ordenador.
No hay juntura entre los dos mundos.

Aquellos que quieren pasar los fines de semana en
República Dominicana para solazarse en la playa,
¡Como si no hubiese playa aquí! Dice Bárbara

[…]

No hay comentarios:

Publicar un comentario